martes, 26 de febrero de 2013

RESEÑA DE "AZUL LEJANO".


Azul Lejano nos invita a comprender la totalidad de ser. Sí, nos permite reflexionar en lo complejo que es existir y en la complejidad misma que emerge de lo existente. Nos desafía a entendernos uno entre todos y extendernos como uno entre todos.

“Soy tanto aquél como yo mismo/y me voy sintiendo en lo que sé y desconozco”.

Es para mí el verso inicial de la obra de Luis Eduardo Ayala Páez. Es el que nos introduce en el paisaje amplio y centrado que dibuja la tinta del autor. Desde ese momento puede percibirse que Ayala encarna sus letras y pasea a través de ellas por todas las páginas en las que la tinta mancha de melancolía y sed de sabiduría. Y es esa sed la que desborda agonía y se encarna en los versos, es la imagen central, e incluso el tono, que oscurece de azul el cielo y se extiende desde el aquí y ahora hasta el horizonte vislumbrado.

“Son pocas las cosas que bajo/este cielo galáctico están colocadas en su lugar.”

La sed muta y se hace denuncia y crítica, reclamo y deseo. Cada elemento se mezcla en una voz escrita, y el azul va trascendiendo, convirtiéndose también en lienzo. La mirada del autor recoge lo obvio para transformarlo en imágenes y expresiones. Así nos convoca a detenernos para contemplar a través de él.
“Ni el vuelo de mis pensamientos/hace crujir el viento…”

Puede palparse la serenidad de quien no se resigna pero se entrega, de quien se viste de vida para hacer un hilo. Nos deja pistas para seguir, migas en el camino para ir comprendiendo la reflexión del autor, nos permite jugar con lo intangible, tocarlo.

Encarnación es la palabra que paseaba por mi mente mientras me sumergía en el Azul Lejano. Podemos encarnar lo intangible y ser vehículo de los deseos, así ser cielo y mar, ser horizonte y amanecer. Somos escenarios y somos elementos que invaden, podemos situarnos en cada dinámica que le da sentido a la existencia.

Azul Lejano es la primera entrega de Luis Eduardo Ayala Páez, que no es un poeta ingenuo y tampoco podría llamarlo novato. Es un joven artista, que sabe hacer uso de las letras y componer con ellas una obra universal, que nos toca a todos por igual, que puede despertar la consciencia de la memoria olvidada, que se contextualiza desde quien la mira invadiendo desde la mirada hasta encarnar, su obra produce una simbiosis nada estéril, es fructífera y el sabor de sus frutos depende de la mirada encarnada.

La metáfora en la voz escrita de Ayala es víctima de su sed. Y su habilidad nos va llevando al que, según percibo yo, es su verso central, el estallido de su obra:

“En ese mundo no hay cielos, /sin embargo llueve.”

El recorrido hasta ese verso nos permite comprender la cosmovisión plasmada en esas dos líneas, el ser sediento, repleto de anécdotas, da a luz las quejas que desafían lo ya vivido reflejando la no aceptación de lo aceptado, la rebelión en contra de lo que está establecido para pronunciar las quejas que reclaman una nueva construcción. La descripción en las manos de Ayala no es una renuncia tímida, es mucho más que eso, es la apertura a nuevos dibujos. Ayala es un filósofo que desborda en poesía sus pensamientos.

A partir de ese verso el tono se hace más violento, el movimiento más perceptible, es como si el autor ha dejado escapar esa bestia filosófica que esperó su momento para danzar. Incluso las imágenes cambian, hasta el momento el autor hace uso del viento, el universo y la galaxia. Su obra evoluciona y cambia de color, como si lo lejano excitara su ira y su ira se expresara en pasión, así nos entrega el fuego, el vacío y la sombra. Y mezcla los elementos de sus primeros versos con estos últimos para presentar un derroche de fuerza filosófica plasmada como poesía que dibuja. Ayala se desdobla a través de las páginas hasta entregarnos su final…

“Persisto siendo ellos, /los que perdí.”

Cuando culminé la lectura de esta obra de arte me vi arropado por una serie de reflexiones sobre mis pasos andados hasta ahora. Fue una grata experiencia, y no puedo dejar de invitarles a que adquieran “Azul Lejano” y contemplen desde el azul la lejanía hasta sentir cómo se alían estos dos elementos al final de la lectura.

lunes, 25 de febrero de 2013

RESEÑA DE "VERSOS HÚMEDOS".


Versos Húmedos, de Miky Poche, no puede reducirse a “poesía erótica”, o podría decir: versos húmedos redime la poesía erótica frente a aquellos que la asumen con prejuicios y piensan que erotismo es lujuria no razonada o lascivia sin sentido. Yo tomé mi ejemplar y al ver el arte (dibujado por la hija de la autora) me ubiqué dentro del libro pensando “voy a ver el mundo desde sus páginas a través de la ventana que amenaza con la realidad”. ¡No me equivoqué!

Mi ejemplar está dedicado, ella me advierte “disfruta la humedad de mis versos”, pero me llamó la atención que la dedicatoria impresa en el ejemplar dice “al universo y toda creación”, al instante pensé que la obra en mis manos podría arrojar un grado profundo y humano de espiritualidad, y nuevamente acerté. Pasear a través de los laberintos de Versos Húmedos es encontrar la humanidad real, esa que solemos esconder entre la piel y la sangre, que pide a gritos libertad para volcarse en contra de la pasividad con la que hemos disfrazado nuestras alegrías; es comprender que la espiritualidad es consciencia de lo que somos, deseamos y consumimos. La obra es madura, adulta, elevada. Es un susurro de alguien que no le teme a la vida y está dispuesta a vivirla sin permitirse el egoísmo de no compartir su secreto.

Versos Húmedos desnuda nuestras apariencias hasta el punto en que las percibimos como ficción y nos preguntamos cómo hemos olvidado que somos pasión y fuerza. Nos conduce hacia el auto descubrimiento, nos seduce con un erotismo nada mágico ni ficticio, la palabra de Miky es la encarnación de lo que tal vez fuimos alguna vez y decidimos reprimir. El verdadero yo emana irremediablemente a través de la lectura…

“Quiero nombrarte hoy/Nombrar tu misterio/tu verdad/tu nombre…” (Página 20).

Son versos como ese los que me hace pensar que la autora entiende que el erotismo es también espiritualidad, es expresión de la agonía consciente, es desahogo de la búsqueda que no termina, que impulsa al ser humano a mantenerse atento y expectante. Ella mezcla la agonía con la sexualidad, elevando la sexualidad o más bien restaurándola, dándole el lugar que siempre ha debido tener, su verbo invita a despojarnos de la vergüenza que nos impide aceptarnos y contemplarnos ansiosos de placer, de vida buena, de vida grata, nos invita a desear ser dueños.

Su poesía arroja nuevos conceptos, innova y propone. También derriba para construir, desafiando las figuras establecidas como incuestionables por el tiempo…

“si así lo haces/sumisa/a tus pies me arrodillaré/y serás el único dios que adoraré…”

Me seduce su irreverencia, su pasión y elevada consciencia de sí misma, me atrae su percepción acerca de la realidad, su constante invocación a la humedad.

Versos Húmedos es una obra con personalidad, es la creación de una diosa: la diosa del erotismo. Es el reflejo de una entidad espiritual que exalta la pasión y que nos invita a mirar desde la pasión. Es mi deber invitarles a adquirir la obra y deleitarse con la humedad que emana desde la tinta erótica.

domingo, 17 de febrero de 2013

DIOS ENTRE NOSOTROS.


Siempre que leo o escucho a alguien decir “Dios es” recuerdo mi posición hace ya catorce años respecto al tema. Fui criado en un ambiente donde “Dios” ya estaba conceptualizado y era tantas cosas que no había espacio para una búsqueda ni para una mirada desde lo personal, a pesar de que se hablaba de un Dios personal no había chance para hacerlo propio.

Hoy “Dios sigue siendo”, y su existencia parece que ya no va dependiendo de los conceptos establecidos por los que vociferan ser los portavoces oficiales, vamos emergiendo generando escenarios que permiten planteamientos nuevos, perspectivas nuevas, y que aparentemente no pretenden controlar lo que Dios es. Pero algo debemos tener claro: Dios seguirá siendo lo que nuestras construcciones apunten. Inevitablemente cada era se hará su imagen, o imágenes, y cada imagen será bandera y cada bandera excitará los ánimos de unos y la sumisión de otros.

¿Qué podemos hacer para que la dinámica sea productiva en términos de “reconciliación”?

Creo que el asunto va más allá del afán de definir a “Dios”, pienso que el teólogo de hoy debe asumir un reto y “manchar” su rol con un desempeño inclinado hacia el afán de la construcción de estructuras débiles que sirvan de bases para los escenarios que emergen y creo que “Dios” podría ser mucho más que un instrumento para el control a través de los sistemas religiosos, “Dios” podría ser la plataforma sobre la cual puedan construirse esas estructuras débiles.

Si insistimos en decir que “Dios está entre nosotros”, si vamos a seguir afanados en dibujar su imagen con nuestros postulados, doctrinas, “anti-doctrinas”, filosofías, deconstrucciones, incluso con nuestros multiformes ateísmos… ¿por qué no dibujarlo para todos? ¿Por qué no hacerlo útil a todos? ¿Por qué no presentarlo como un camino extendido hacia un horizonte donde el porvenir es libertad y búsqueda? ¿Por qué no sembrar en el alma de nuestra era como carácter y condición natural el derecho al acercamiento a la idea de “Dios” desde una verdadera perspectiva personal sin que el resultado de la búsqueda genere prejuicios y señalamientos? ¿Por qué no apuntar en contra de las “estructuras fuertes” con las que intentan posicionarse los diferentes sistemas religiosos y monopolizar la idea de Dios a conveniencia exclusiva?

El Dios cristiano es exclusivo, le pertenece a los cristianos mientras el cristianismo dice pertenecerle a él, pero la verdad es que es un instrumento ideológico que le ha permitido posicionarse y en la actualidad ese “mal uso” de “Dios” nos arroja consecuencias negativas frente al deseo de la construcción de un mejor aparato social, la exclusividad de Dios es, a mí parecer, “la madre de los elementos” de la imagen tradicional de la divinidad y por lo tanto lo primero que debemos rechazar si en verdad deseamos ir a tono con la libertad pregonada por el Cristo cuando “tomando a Dios como su instrumento” se afanó por “tocar a todos”.

Ahora, ¿podrá hablarse de aceptación sin aceptar la imagen de Dios trazada por el cristianismo que hemos heredado? ¿Podrá hablarse de pluralidad cuando no se está dispuesto a tolerar la existencia de dogmas y doctrinas opresivas? O de una forma más personal, ¿cómo hablo de aceptación si no estoy dispuesto a aceptar los elementos que reflejan la imagen de Dios construida por el cristianismo o cualquier otro sistema religioso? ¿Cómo hablo de tolerancia si no estoy dispuesto a “tolerar” a quienes encarnan las posiciones dogmáticas y pregonan doctrinas opresivas y apunto constantemente en contra de ellos?

Creo que la necesidad de un nuevo génesis de Dios debe impulsarnos en primer lugar a apuntar en contra de las semillas que germinando constantemente en términos de control y opresión no permiten espacio para las “estructuras débiles” que no garantizan la trascendencia de un sistema pero sí la libertad de búsqueda y la renovación constante de los elementos con los que se caracteriza la idea de Dios. Por lo tanto, no se pueden aceptar aquellos elementos que atentan contra un posible mejor escenario, ellos deben mutar; así, sí  queremos aceptar el dogmatismo como un carácter de un nuevo escenario habrá que darle una utilidad acorde al bienestar y al afán de “renovación constante”, es decir, cambiar su intención y finalidad, lo mismo con la utilidad de las doctrinas y todos esos caracteres que durante siglos ha emanado el cristianismo. Entonces podremos darle una mejor significancia al Dios  entre nosotros.

Finalmente quiero dejarles esto que escribí hace ya casi un año, como un llamado a reflexión respecto a la imagen impuesta por los sistemas religiosos sobre “Dios” y las distintas imágenes que podrían representarlo:

¿Y si Dios es duda y oscuridad? ¿Y si él es silencio y soledad? ¿Y si Dios es valle de sombra y no sólo la compañía en el valle? ¿Y si Dios es sed? Esa misma que habló en la cruz, ese "tengo sed" que agonizaba. ¿Y si Dios es debilidad? Esa de la que hablan algunos solamente para intentar resaltarse.

¿Y si Dios es la sonrisa de la abuela que sigue viva alimentándose de tus logros y con orgullo hace de tu esfuerzo un mito entre sus compañeras mientras juegan bingo? ¿Y si Dios es la hermosa mirada de tu hijo de siete años, cuando te ve llegar ignorando que con impotencia y frustración te limitas al régimen de visita impuesto por el Estado tras tu divorcio? ¿Y si Dios también es el suspiro de la mujer que amas cuando te ve llegar? ¿Y si es el abrazo de tus padres cuando después de largos meses vuelves al pueblo?

¿Y si Dios es esa sonrisa que se te escapa un viernes por la noche cuando estás reunido con tus amigos compartiendo una pizza mientras ven una película? ¿Y si Dios es ese saludo tímido que arrojas al otro lado de la calle y que es correspondido por ella? ¿Y si Dios es ese "todo estará bien" que pronuncia tu amigo, ese "todo estará bien" tímido e inseguro pero deseado y necesitado? ¿Y si es la tranquilidad que sientes cuando es pronunciado aunque esa tranquilidad dure sólo un segundo? ¿Y si Dios es ese "te amo" que cuando lo pronuncia ella hace que la oscuridad y la luz sea un mismo elemento en los atardeceres? ¿Y si Dios es el llanto de tu hijo que recién nacido se anuncia en tu existencia?

¿Y si Dios es el abrazo de tu hijo menor, de cinco años, que un lunes en la noche te redime de todas tus culpas? ¿Y si es ese segundo que disfrutas tomando la mano de la chica que amas? ¿Y si es la espera mientras se acerca el momento que tanto soñaste? ¿Y si Dios es ese mate que compartes con tus amigos un sábado en la tarde? ¿Y si es el café que te tomas a las seis de la mañana antes de salir al trabajo mientras piensas que todo está mejorando?

¿Y si Dios es esa alegría que resplandece con vida propia cuando estás conversando con alguien que apenas conoces y te das cuenta que han recorrido las mismas veredas, sin coincidir, hasta llegar a un mismo escenario? ¿Y si Dios la melancolía que susurra en tu alma un "pronto llegarás a tu hogar"? ¿Y si Dios es esa sed de hogar y el sentimiento de peregrino que te impulsa a seguir caminando?

¿Y si Dios es un dibujo torpemente trazado por tu hija de seis años con el que intenta reflejar cómo te percibe y te siente a su lado? ¿Y si Dios es esa pregunta de tu amigo ateo que te desestabiliza y te hace pensar que tal vez Dios no es como piensas? ¿Y si Dios es la primera lluvia de mayo, esa que cae justo cuando llegas al pueblo de tu niñez después de meses de ausencia? ¿Y si Dios es ese soplo que apuntas contra las velas del pastel de cumpleaños, soplo que esparces con felicidad porque están todos tus amigos y toda tu familia a tu alrededor?

¿Imagina usted un sistema que se apoye en estas débiles figuras acerca de un Dios? Sin duda, no sería un sistema sino un escenario, y la fe sería entonces un clamor silencioso carente de orgullo...

viernes, 15 de febrero de 2013

REGENERACIÓN YA ESTÁ EN AMAZON...


“Regeneración, Parte 1: Incendio en la Planta Amuay” es una novela corta, de 83 páginas, doce capítulos, de 19.030 palabras, 114.142 caracteres, 370 párrafos y 1.999 líneas. Doce personajes principales la componen, y otros tantos que pasean a través de la historia. Es la primera entrega de una colección de novelas que pretende conquistar desde Latinoamérica la ficción escrita. En ésta entrega se dan a conocer los personajes que protagonizarán las siguientes series. 


Basada en un evento real, la portada del libro es la fusión de los dos colores que mancharon el amanecer del 25 de agosto en Venezuela: luto y sangre. Tras la explosión en una de las plantas refinadoras del país, donde perdieron la vida trabajadores y rescatista, Gusmar Sosa, autor de la obra, conmocionado por el evento que se transmitía como noticia a través de todos los medios nacionales, decide escribir un cuento en homenaje a los caídos y un mes después convierte el cuento en “Regeneración, Parte 1: Incendio en la Planta de Amuay”.

En la novela se toma la explosión como punto de partida para la historia, y a medida que pasan las horas de agonía el lector podrá encarnar a un observador que se sitúa desde distintas dimensiones contemplando la desesperación, la esperanza, el misterio, las teorías y cada elemento que emerge desde el hecho central. Paseará por la psiquis de los personajes, conociendo sus pasados, transitando con ellos por el presente y soñando junto a ellos con el futuro. 

Es una novela fantástica, de tono oscuro, de fondo ficticio, anclada en la realidad, de suerte negra, arrojando una forma de entrega que no resulta complicada para el tránsito ni permite tropiezos para la comprensión. La lectura se digiere fácil y da espacio para especulaciones o suposiciones.

A poco tiempo de su publicación en formato e-book desde la plataforma de amazon ya cuenta con comentarios positivos que puedes leer en el blog de la novela: “Regeneración”.
 
También puedes leer el capitulo uno aquí o aquí.

Si deseas adquirirla pulsa aquí.

Además, desde distintos países amigos del autor enviaron sus fotos apoyando el lanzamiento de la novela, puedes ver las fotos aquí.

miércoles, 13 de febrero de 2013

LO QUE VIENE: RELATOS ATEOS...


Les presento mi más reciente colección de relatos, pronto disponible en amazon...

Relatos Ateos es una colección de doce historias, de personajes reales, con los que tal vez te cruzas a diario o quizás encarnas...

Cada historia deja escapar interrogantes y desafíos que a veces no nos atrevemos a pronunciar, pero que están allí en el abismo donde los fantasmas del pasado y las incertidumbres del presente se reúnen para desestabilizar nuestros pensamientos.

Son historias que se levantan en contra de todo lo que se ha establecido como incuestionable, algunas en tono melancólico, otras desde la cólera de sus personajes. Unas transcurren en la consciencia, otras en distintas dimensiones de la realidad... Encontrarás a un profesor que cansado de su propio ateísmo intenta redimirse en escenas del pasado, esperanzado en un reencuentro que nunca sucedió, a un ermitaño que decide avanzar hacia el mundo exterior, conocerás a una pareja que logró reconciliar ateísmo y religión, a un fanático que creyéndose escogido para santificar su entorno atenta en contra de sus propios principios, a un carpintero que transfiere su "sabiduría" a un niño en quien se hace eterno... Y una gama extensa de hombres y mujeres que se configuran como eco de todos nosotros.

Reflexiones sobre la muerte, la eternidad, la vida, la trascendencia... Algunos relatos manchado con una suerte de Novela Negra, otros desnudan las ironías de la misma vida, fluyen con tinta natural, no son forzados hacia un destino. Narran transformaciones, invitándonos a dar un salto y ser parte del nuevo nacimiento que debemos sufrir a diario para entender que nuestros pasos no son responsabilidad de algún dios sino nuestra, que "hacia dónde vamos" es un asunto nuestro...

viernes, 8 de febrero de 2013

RESEÑA DE "ENTRE POEMAS Y RELATOS".


Leí “Entre Poemas y Relatos”, un libro publicado por Negro Sobre Blanco Editores, bajo la autoría de Ismari Marcano. Fue una lectura agradable, fresca y productiva. Su libro es un tomo pedagógico, y era su inevitable destino al nacer del vientre creativo de ésta autora que desempeña un rol de Profesora Titular de la Universidad de Oriente en Ciudad Guayana, Venezuela. Aún así no se siente forzado, no se percibe un desvío no necesario y apropiado en sus letras.

Lo interesante del libro es que por un poema hay un relato, la obra emana pasión y emoción, y en conjunto es una fábula extensa y aguda. Tal como lo refleja la portada, es un espejo de agua que proyecta las vivencias, pasiones y emociones de su creadora. Disfruté cada poema, abarrotados por exclamaciones que acentúan el ritmo y profundidad de las palabras.

“Entre Poemas y Relatos” es la vida misma, fragmentada, seccionada, ilusiones y desilusiones, aciertos y desaciertos, amores y desamores. Es un a ofrenda a la existencia, compuesta por las distintas visiones de la existencia misma. Es un libro de sabiduría, de figuras de fácil comprensión, de metáforas que están al alcance de todos, es cotidiano. En él están los llantos que todos hemos soltado, los reproches que hemos callado pero que están escritos en nuestras memorias.

Se nota la madurez de la autora, su sapiencia, y más aún su habilidad para fungir de alquimista. Porque no es tarea fácil hacer de los sinsabores lecciones, se necesita un don, y ella lo tiene.

A través de las páginas viví las historias narradas como relatos, junto a Ismari suspiré admirando a “La nunca hallada”  (pág 15), entendí que “Las piedras también lloran” (pág 23), que se puede tropezar con algunos “Cuando los muertos caminan” (pág 51).

Todos los relatos reflejan lecciones importantes, que pueden ser captadas con una lectura atenta, cada poema despierta emociones. No conozco personalmente a la autora, hasta el momento hemos compartido líneas a través del grupo de Facebook de la editorial que la apoya, pero luego de leer su obra la siento aún más cercana, como si su existencia se desbordara frente a mí a través de “Entre Poemas y Relatos”. Se deja percibir como visionaria y observadora, como artista que es capaz de transformar todo cuanto le rodea, gustoso me expondría a su mirada para un día ser un relato contado por ella, y sé que lo mismo pensará todo aquel que pose su mirada en el libro.

Espero ansioso otro volumen de ésta autora, lo reclamo, lo exijo, porque su sapiencia debe seguir desbordándose, su creación debe fluir para mostrarnos huellas en el camino.

ENTREVISTA A KASSFINOL, AUTORA DE "EL REINO".


Ella no es pesimista, y no soporta estar entre pesimistas, apuesta por un entorno positivo. Es una mujer de carácter, con quien se puede sostener una conversación incluso si no hay afinidad en el tema, su temple es también simpatía e intenta practicar la solidaridad desde sus bases. Ella vive para ser feliz y ninguna crítica la detendrá, por el contrario, tiene la agilidad de hacer de las críticas un trampolín. Confiesa que sólo dos cosas le quitan el sueño: su amada familia y leer un buen libro.  Y es que ella es una mujer agradecida, satisfecha que no es lo mismo a ser conforme.

Es una escritora joven y talentosa, con una sólida carrera y varios títulos literarios, maneja con gracia y habilidad el género Fantástico, también el Romance y el Suspenso. Y en conversaciones que hemos sostenido me ha revelado que está inclinándose hacia el terror.

En su tiempo libre atiende a su familia, va al gimnasio, y… ¡Cuidado! ¡Ella practica Karate! Me cuentan que ha recibido algunos golpes, pues cuando está inspirada escribe en su memoria aún practicando Karate.

Es conocida como Kassfinol, oriunda de la ciudad cenicienta de Venezuela, Cabimas. Y no hablaré más de ella, que sea ella a través de sus respuestas quien se nos revele…


Gusmar Sosa: Tu reciente novela impresa, “El Reino”, ya llevaba algún tiempo publicada en formato e-book, ¿qué te motivó llevarla a impresa? ¿Desestimas el formato e-book?

Kassfinol: No, claro que no. Al contrario el formato e-book me ha impulsado en mi carrera, ya que las dos editoriales que se interesaron por mi trabajo antes de NSB sólo publican en ese formato. Luego decidí publicarlos en Amazon y me fue muy bien. Tener mis libros en formato impreso es un sueño que todo escritor quiere. Es ver materializado el esfuerzo. A la hora de la verdad me agrada que mis libros lleguen a más personas ya que estas tienen diferentes gustos, unos prefieren leer en su Kindle y otros oler y tocar el libro.

G.S: ¿Por qué el género fantástico?
KF: La realidad es muy aburrida, inyectarle un poco de imaginación y cambiar la percepción de unas cuantas realidades para mí es más atrayente. Por eso escribo más sobre ese género, aunque últimamente el terror y suspenso ha tomado fuerza en mis escritos. 

G.S: ¿Qué autores y qué obras literarias han influido en ti?
KF: Jr. Ward, Gena Showalter, Kresley Cole y Stephen King… todas sus obras me encantan y son más de cien libros entre los cuatro autores, todos me los he leído y me han encantando. Aunque de los cuatros al que más admiro y ha influido en mi es Stephen King y Jr Ward.

G.S: ¿Por qué escribir? ¿Consideraste alguna otra  profesión?
KF: Consideré tres profesiones: Economía, Educación y Aduanas, las tres las estudié y me preparé para trabajar en ellas con excelentes notas y en un corto periodo de tiempo pude graduarme. Ya a mis 21 años era Economista y a los 24 tenía dos diplomados, cada uno con dos años de duración (los estudié paralelamente) ¿Qué ocurrió? Me senté a escribir y no pude parar, y decidí hacer lo que amo hacer. Se lee fácil, pero jamás lo fue, ni lo será, pero ínsisto en seguir haciendo lo que quiero, estoy convencida de que si uno hace lo que ama, mal no te puede ir.  

G.S: En cinco líneas, ¿cómo resumes “El Reino”?
KF: Una novela ligera, con personajes fuertes y decididos. Con unos seres sobrenaturales muy letales y bien formados. Un libro que puede convertirse en tu gran realidad si llegas a creértelo, ya que la línea entre lo real y lo ficticio es muy delgada. Algo en mí me dice que lo que ocurre en el libro es cierto. Pero cada quien creará su concepto después de leerlo.

G.S: ¿Hay alguna pizca de tu realidad en el contexto del “El Reino”?
KF: Sí, detesto ver a la gente llorar, cuando alguien fallece. Claro lo respeto y es de humano, lo sé. Pero mi concepto de la muerte es distinto, para mí vamos a un lugar mejor y deberíamos hasta envidiar no estar en este mundo tan egoísta y lleno de cosas malas. Aunque ese es un tema muy largo, digamos que no soy tan fatalista y adoro vivir en este mundo PORQUE AMAR ES MARAVILLSO. Así que retomo lo que te decía: Como no me gusta ver a las personas llorar en un cementerio, se me ocurrió explicar el porqué no hacerlo. De esa manera nacen los demonios de esta increíble saga.  

G.S: ¿Tus personajes reflejan características de tu personalidad? ¿Podrías decirnos qué personajes tienen más de ti?
 KF: Tengo once libros, cada uno tiene una característica de mí o de alguien cercano a quien amo o valoro. Jess en este libro es una joven muy burlona, bueno yo soy como ella con mis amigos, me encanta hacerlos reír y les digo lo que pienso así sea muy tonto. Por otro lado, Carolina tiene una manera de manejar espantosa y ama Metallica, bueno esa soy yo al 100% -Risas- y tengo una peculiaridad de Brian y todos los hijos de la noche: jamás juro en nombre de Dios al menos que sea necesario y deba reforzar una verdad que digo. Tengo mi concepto bien desarrollado de qué hacer y qué no, y eso es algo que jamás hago.

G.S: Si el éxito de un escritor novel dependiera de un consejo tuyo, ¿qué le dirías?
KF: Que siempre confíe en sí mismo y luche por lo que desee. Jamás debe dejarse caer por una respuesta negativa, siempre debe ir y trabajar por su sueño. Todo principio es difícil, pero todo sobre una fuerte constancia, crece y mejora.

G.S: ¿Qué proyectos tienes planteados para este año?
KF: Publicar el libro inédito “Guerra en el cementerio”, con NSB. Es decir, el libro 2 de la saga “Hijos de la Noche”. Publicar en papel el libro 1 de la “Trilogía de la Invocación” y el libro 1 de la saga “Un mundo de sombras” en Venezuela. Todos bajo el mismo sello editorial.

G.S: Por último, ésta es una pregunta que me inquieta, algo ególatra, si te pidiera que me hicieras como un personaje del género que escribes ¿Me harías víctima, victimario, lobo o vampiro?
KF: Un Victimario muy calculador, no te veo como una víctima ya que con tanta inteligencia y carácter es difícil visualizarte así.


Y esto ha sido todo por ahora, éxito a ésta talentosa escritora que desde Cabimas va construyendo sus mundos para ofrecernos buena literatura contemporánea.